Cape Epic 2017 una conquista de 4 Dominicanos – Mikael Schad

¿De dónde surge ir al Cape Epic 2017?

Esta es la segunda vez que participo. La idea de ir a la edición 2015 surgió en noviembre del 2013. David Fernández le dio una bola a mi esposa después de una prueba en parejas que hicimos juntos. Se pusieron a hablar de diferentes eventos y David menciono al Cape Epic. Mi esposa lo vio como su oportunidad de ir a conocer a Sudáfrica. A diferencia de la mayoría de los otros ciclistas/corredores/triatletas que quieren viajar a un evento grande, no tuve que convencer a mi esposa, si no fue al revés, ya que yo nunca había participado un evento de más de 3 días.

 

¿Cuál fue el entrenamiento requerido para tal evento?

A diferencia de la preparación para el 2015, no hice tantos fondos de 100+ kms. En esa ocasión tuve problemas de ITB y la rodilla izquierda. El entrenamiento empezó en diciembre. Esta vez incluí mas trabajo de gimnasio, estiramiento y yoga en conjunto con sesiones de intervalos en goma fina durante la semana. Los fines de semana eran para MTB. Monteos de 5-7 horas y tal vez un día de intervalos de lomas o días de mucho vertical (tour de Blanco, etc.). El Tour de Sufrimiento es clave para evaluar como uno anda y para acostumbrarse a varios días fuertes seguidos.

 

¿Como fue el traslado de RD a África? Danos tu anécdota de lo que paso.

Se suponía que salíamos un martes. El sábado antes nos llegó una alerta de Delta de que los vuelos podrían ser cancelados por una tormenta grande que se esperaba en NYC. “Se armó el huidero”! Todos cambiamos los vuelos para fechas anteriores, pero ya no llegaríamos todos juntos. Izquierdo y Julia llegarían vía Ámsterdam el martes y David y yo vía Paris el miércoles. Ellos todos se pasaron por lo menos 8 horas en Nueva York. El vuelo mío del lunes hacia NY se retraso mas de media hora y en lo que salían los bultos solo tuve como 20 minutos para dejar la maletas en el counter de Delta, pasar por seguridad, tomar un tren interno y correr a la puerta. Tenía mis dudas de que mis maletas llegarán en el mismo vuelo a París, pero como tenía que dormir en París y había otros dos vuelos esa noche, no me preocupe tanto. Cuando llego a Paris, efectivamente, solo llego mi bulto de ropa. Me dijeron que la bici la montaron en un vuelo mas tarde. Dejé la información del hotel, celular, etc.

Cuando pasan las horas y no hay noticias de la bici, me empecé a preocupar un poco pero me habían asegurado que se había montado en el último vuelo de NYC a París. No fue sino hasta la mañana que Air France me confirma que se monto en ese vuelo, pero que ese vuelo se canceló porque la tormenta en NY se adelanto! Dicen que estará en el próximo vuelo y que seguro llegara un día mas tarde a Capetown. Bueno, no es tan malo. Solo pierdo un día de montar.
Cuando llegamos a Capetown, llega mi bulto pero ninguno de los de David! Al otro día regresamos al aeropuerto porque por teléfono no se estaba resolviendo casi nada. A David le dicen que sus bultos llegaran en un vuelo de la tarde, pero que no saben donde esta mi Bici (trago en seco), seguro que llega o esa noche o al otro día.

Regresamos al aeropuerto a buscar los bultos de David y solo llega una parte. La bici de David llego esa noche.

El jueves fui a una tienda para ir evaluando cual bici iba a comprar si no llegaba la mía. Me guardarían una Scott Spark hasta el viernes al medio día. El viernes en la mañana llamo de nuevo al aeropuerto y todavía no tenían noticias. Tampoco en la página de rastreo de casos de Air France así que volvimos a la tienda y di mi “tarjetazo”.

El sábado al medio día, mientras estamos registrándonos para el evento, me llamaron de la línea aérea para decirme que ya la bicicleta estaba en Johannesburgo y que estaría esa noche en Ciudad del Cabo. Le dije que me la enviaran a Santo Domingo porque ya no la podía recibir.

Esa tarde fue que pude montar algo, ya tenia una semana inactivo y no sabia como me podría afectar el rendimiento.

 

¿Cuéntanos de la relación con tus compañeros de equipo? Quien fue tu pareja, como se manejaban y el entrenamiento juntos?

Ya cerca de la fecha del evento, Julia estaba un poco ansiosa por nunca haber participado en un evento de MTB así. No estaba muy segura de qué esperar. Yo trataba de calmarla. No siempre entrenamos juntos, pero intentamos por lo menos una vez por fin de semana. En varias ocasiones nos juntamos con el otro equipo también.

Julia demostró gran fortitud mental en por lo menos dos etapas. En el repecho largo de la primera etapa yo tenia mis dudas si ella iba a poder terminar. Pero se recupero y alcanzamos al otro equipo dominicano. En la ultima etapa, “se puso bruta” ya del agotamiento y se cayo feo en una subida técnica. Yo andaba unos 15 metros delante y no la vi. Cuando me doy la vuelta la veo caminando sin bici y solo pensé “oh oh, se jodio esto”. Por suerte alguien que venia detrás la ayudo y subió la bici. Yo le dije que debemos tomar 5 minutos para que se recupere, pero ella insistió en continuar inmediatamente. Después de un tiempo se recupero y terminamos sin mas percances.

 

 

¿Cuéntanos de la primera etapa y la etapa para ti fue la mas difícil?

La primera etapa (sin contar el prologo) fue la mas difícil. El calor llego a 40 grados y a un poco después de la mitad del recorrido había un repecho técnico de varios kilómetros prácticamente caminando. Probablemente se podía subir montando la gran mayoría, pero habían demasiadas personas caminando y el calor era demasiado intenso para gastar esa energía. Por suerte habían muchos lugareños que nos echaban agua en el cuerpo/cabeza en los últimos 25 kilómetros. Esa noche casi no dormí. El calor en la casa de campaña era insoportable.

 

¿Que te motivo a no rendirte? 

Mis padres me enseñaron a no rendirme, no necesitaba motivación adicional.

 

¿Que sentiste al cruzar la meta en la ultima etapa? 

La verdad es que en el 2015 se sintió mucho mejor. No solo porque era mi primer Epic y termine con una rodilla muy lastimada, también los últimos kms eran mas inspiradores. En esa ocasión, había un repecho muy fuerte al final. Cuando uno llegaba a la cima, se escuchaba el ruido y la música de la meta debajo (aunque no se veía). Ya una sabia que solo quedaba bajar unos kilómetros por un singletrack preparado, lleno de peraltes y saltos. Eso era como llegar a la gloria. Este año toco subir por ahí en el prologo.

Este año lo que sentí fui un alivio porque pudimos terminar y contento por Julia que logro su primer carrera MTB multi-etapas.

 

¿A quienes le das las gracias? 

Bueno… A mi esposa por aguantar todos esos días de entrenamientos, especialmente que ya sabia lo que tocaba, a mi compañera de batalla, los otros Deliveries MTB, a las masajistas que teníamos en Sudáfrica (imposible terminar sin masajes diarios), JP (servicio mecánico), todos los sudafricanos que nos echaban agua en el camino, los otros competidores (aunque era una carrera nos ayudábamos uno al otro), a los médicos que ayudaron a Julia a recuperarse de esa primera etapa y sobretodo a Dios porque aunque nos puso muchos retos y pruebas, nos permitió salir ilesos de esa aventura.

 

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